miércoles, 3 de octubre de 2007

Internet, bloggers y la revolución del azafrán.


La Junta Militar birmana ha acentuado su estrategia de aislamiento de Birmania, intentando reproducir un escenario parecido al de las masacres de 1988. Ha cortado la red de Internet, justificando la medida con la supuesta rotura de un cable submarino, al tiempo que los militares están dando caza a los periodistas extranjeros que continúan trabajando sobre el terreno. Birmania, uno de los países del mundo más corruptos y en los que más se limita el servicio y uso de Internet, autorizó en 2002 la apertura de cinco 'cibercafés' en Rangún y otros tantos en Mandalay que ya no prestan servicio…La reacción del gobierno llega después de que los ciudadanos birmanos dieran un gran ejemplo de responsabilidad y periodismo ciudadano, utilizando la red para difundir imágenes y opiniones de los sucesos. No en vano desde el comienzo de las protestas, decenas de blogs escritos por estudiantes desde Rangún y Mandalay han ofrecido testimonios directos de la brutal represión. No obstante la medida ejercida por las autoridades birmanas no está teniendo el efecto deseado ya que a pesar de que Internet está bloqueado, la pericia de algunos bloggers les permite seguir informando. Tal es el caso de Kyaw, un estudiante de 23 años que armado sólo con una pequeña cámara que incorpora su teléfono móvil y una lentísima conexión a Internet afirma haber mandado varios videos a la BBC y a grupos disidentes con base en Tailandia; prueba evidente de que no pueden ponerse límites a la Red.

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